FORMACIÓN PERMANENTE DE CATEQUISTAS

VICARIATO APOSTÓLICO DE ZAMORA, ECUADOR

H


LOS DESTINATARIOS DE LA CATEQUESIS

 Objetivo: 

Al terminar el estudio de este tema usted debe haber logrado:

· Reconocer quienes eran los destinatarios a los que Jesús dirigió su mensaje.

· Precisar los destinatarios quien usted sirve como catequista.

· Tomar conciencia de que al preparar y animar su catequesis, usted debe tener muy en cuenta a quienes se dirige.

 

1. MIREMOS NUESTRA REALIDAD

Un día Jesús miró a la gente que lo seguía y dijo: “Siento compasión por esta gente que están desorientados como ovejas sin pastor”. Observe usted también a la gente de su comunidad y pregúntese: ¿Quiénes necesitan recibir el mensaje de Jesucristo?

Reflexionemos:

1. ¿Necesitan recibir el mensaje de Jesucristo los niños y los jóvenes de su comunidad? ¿Por qué?

2. ¿Necesitan recibir el mensaje de Jesucristo los adultos? ¿Por qué?

3. ¿Necesitan recibir el mensaje de Jesucristo nuestras familias? ¿Por qué?

4. ¿Qué problemas tiene nuestra comunidad que nos hacen pensar que está necesitada de recibir el mensaje de Jesucristo?

5. ¿Qué problemas y situaciones está viviendo nuestro país que nos hacen pensar que necesita recibir el mensaje de Jesucristo?

 

2. LOS DESTINATARIOS DEL MENSAJE DE JESÚS

Leamos Lucas 4, 16-21

1. ¿Quiénes son los destinatarios del mensaje de Jesús?

2. ¿Tienen todos ellos algo en común? ¿qué es?

3. ¿Recuerdas a otras personas quienes Jesús entregó su Palabra y su Obra? ¿A quiénes? ¿Qué tenían también ellos en común?

4. ¿Qué parecido encuentra usted entre las personas a las que Jesús dirige su mensaje y las que aparecen en el relato?

 

Jesús ofreció su mensaje de salvación a todos los hombres; sin embargo, no todos lo recibieron. La gente que tenía mejores disposiciones para recibirlos fueron los pobres y necesitados, en los cuales comienza a realizarse la liberación. 

Así se lo hizo saber Jesús a Juan cuando este envió a sus discípulos para que le preguntaron si era Él que había de venir o debían esperar a otro: “Vayan y díganle a Juan lo que ustedes han visto y oído. Cuéntenle cómo los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son sanados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Feliz el que no se desilusiona de mí” (Lc 7,21-23). Con este testimonio Jesús notifica a Juan que está realizando la misión para la cual fue consagrado y enviado.

Una ojeada al Evangelio nos muestra que Jesús no sólo entregó su Palabra y su Obra a los necesitados y abandonados de la sociedad, sino que también se identificó con ellos, se hizo igual a ellos, puesto que nació y creció entre ellos, trabajó como uno de ellos, y como uno de ellos murió, y para colmarlos de alegría y de esperanza resucitó al tercer día.

Los pobres, considerados pecadores, fueron los destinatarios de su Palabra, de su Vida, de su Muerte y de su Resurrección; así se lo hizo saber también a aquellos fariseos y maestros de la ley que lo criticaban porque convivía con personas que, según ellos, eran malas: “No tienen necesidad de médico los que están buenos y sanos, sino los enfermos. Yo no he venido para llamar a los buenos sino a los pecadores, para que cambien de actitud” (Lc 5,31-32)

 

3. LOS DESTINATARIOS DE LA CATEQUESIS DE HOY

Para mantenerse fiel a Jesucristo y seguir su ejemplo, la Iglesia Latino-americana hizo en Puebla (México, 1979) una opción preferencial por los pobres, es decir, los escogió como los destinatarios preferidos pero no únicos de su acción evangelizadora:

“Acercándonos al pobre para acompañarlo y servirlo, hacemos lo que Cristo nos enseñó, al hacerse hermano nuestro, pobre como nosotros. Por eso el servicio a los pobres es la medida privilegiada aunque no excluyente, de nuestro seguimiento de Cristo. El mejor servicio al hermano es la evangelización que los dispone a realizarse como hijo de Dios, lo libera de las injusticias y lo promueve integralmente” (Puebla 1145).

Ya hemos señalado que la catequesis es una de las formas que tiene la Iglesia para ejercer su misión evangelizadora; por la catequesis se alimenta y crece la fe de los que han comenzado la vida cristiana; por eso la catequesis enseña, educa y fortalece al catequizando mediante el conocimiento de Jesús.

El Directorio General para la Catequesis (DGC) dice que Jesús “se hace catequista del Reino de Dios para toda clase de personas, mayores y pequeños, ricos y pobres, sanos y enfermos, próximos y lejanos, judíos y paganos, hombres y mujeres, justos y pecadores, pueblo y autoridades, individuos y grupos... Se muestra disponible a cada persona y se interesa por las necesidades de cada uno: las del alma y las del cuerpo, sanando y perdonando, corrigiendo y animando, con palabras y con hechos” (No.163). Ellos son los destinatarios de la catequesis; a ellos se les debe anunciar a Jesucristo para que tengan un conocimiento más amplio de su persona, de su muerte y de su resurrección.

El Concilio Vaticano II (Roma, 1962 - 1965) dice: “Quiso el Señor santificar y salvar a los hombres no individualmente y aislados, sino como un pueblo que lo conociera en la verdad y le sirviera santamente” (Lumen Gentium 9). Para el cristiano la salvación se realiza en comunidad; por esta razón hay que mirar ante todo a la comunidad como destinataria de la catequesis. Por tal razón no es suficiente dedicarse solamente a los niños y jóvenes que se preparan a los sacramentos, sino es muy necesario tomar en cuanta a toda la familia como destinataria de la catequesis. “La catequesis familiar precede, acompaña y enriquece toda otra forma de catequesis. Los padres reciben en el sacramento del matrimonio la gracia y la responsabilidad de la educación cristiana de sus hijos” (DGC 226-227)

 

4. Preguntas para el repaso

1. ¿No habrá en nuestra comunidad ambientes de familia, de trabajo, de vecinos, que necesitan la luz de Cristo porque sus relaciones no están fundamentadas en el respeto mutuo y en la colaboración fraternal?

2. En su comunidad, ¿quiénes están más necesitados de la Palabra de Dios? ¿Por qué?

3. ¿A quiénes no se atiende? ¿Por qué?

4. ¿Qué le ofrece el mensaje de Jesucristo a la gente de su comunidad?

5. ¿Hay actitudes y maneras de pensar que impiden el progreso cristiano de nuestra comunidad? ¿Cuáles? ¿Por qué?

6. Usted como cristiano, y como catequista, ¿se siente también destinatario de la Palabra de Dios? ¿Por qué?

 

Para profundizar el tema, consulte estos dos documentos:


Directorio General para la catequesis (1997):

Los Destinatarios de la Catequesis” (Cuarta parte), Num. 163 - 214
 

1. La adaptación al destinatario: aspectos generales

2. La catequesis por edades

3. Catequesis para situaciones especiales, mentalidades y ambientes.

4. Catequesis según el contexto socio-religioso

5. Catequesis según el contexto socio-cultural

  

Directorio Nacional de Catequesis (2000):

Los Destinatarios de la Catequesis” (Capítulo V, Num. 229 - 277)
 

1. La catequesis por edades
a) Catequesis de los adultos
b) Catequesis de la infancia y d la niñez
c) Catequesis de los jóvenes
d) Catequesis de los ancianos
 

2. Catequesis para situaciones especiales
a) Discapacitados e inadaptados
b) Marginados
c) Personas en situación familiar irregular
d) Grupos diferenciados
e) Ambientes
 

3. Catequesis según el contexto socio-religioso
a) Situación de pluralismo e de complejidad
b) En relación con la religiosidad popular
c) En relación con el ecumenismo
d) En relación con otras religiones
e) En relación con los nuevos movimientos religiosos y las sectas
 

4. Catequesis según el contexto socio-cultural
a) Tareas en la inculturación
b) Proceso metodológico en la inculturación
c) Espacios privilegiados para la inculturación
d) La comunicación al servicio de la inculturación
 

 


P. Jorge Nigsch
Correo electrónico:  encuentro@guadalupe-ec.org

Ý