PASTORAL FAMILIAR DEL VICARIATO APOSTÓLICO DE ZAMORA
CHARLAS DE PAREJAS GUIAS PARA ENCUENTROS DE PAREJAS
Propósito de la charla
Cómo esposos darnos cuenta que es vital para el éxito de cualquier familia dedicar tiempo, energía, alma y corazón; dedicación que se conoce como entrega. La familia es y debe ser lo primero.
Método
Los siguientes puntos se exponen intercalando el esposo y la esposa, pareja guía, quienes deben prepararse bien antes y decidir quien va hablar y compartir sus experiencias sobre cual punto.
La Charla de la Pareja Guía
Introducción
Darnos cuenta que cada uno de los integrantes de la familia deben procurar el
bienestar de los demás, con la esperanza de que la unión perdure.
En las familias felices la entrega y fidelidad están íntimamente relacionadas. En algunas familias la entrega se obstaculiza por el enemigo de siempre: el trabajo, con su exigencia de tiempo, atención y energía.
La convivencia:
Entender de que en la familia las cosas debemos hacer juntos. Las familias
felices pasan mucho tiempo con los suyos: trabajan, juegan, asisten a misa y
comen juntos. A veces, no importa lo que hagan, sino compartir la actividad.
La familia feliz comprende que el tiempo de convivencia tiene que ser de buena calidad, pero no sólo eso, sino también suficiente.
El aprecio:
Como familia saber que la estimación de los demás es una necesidad fundamental
del ser humano.
En efecto como padres darnos cuenta que debemos ser mucho más cálidos entre
los miembros de una familia: todas las noches entrar en los cuartos de
nuestros hijos, darles un cálido abrazo y un beso.
Saber como padres que no es un simple derecho a nacer sino a vivir con dignidad lejos del maltrato y abandono, por eso se debe decirles que los queremos mucho.
La comunicación:
Los psicólogos manifiestan que la comunicación propicia un sentimiento que
hace mitigar un tanto las frustraciones. Pero no siempre se da
espontáneamente, sino que por lo general requiere de tiempo y práctica.
La buena comunicación implica aclarar malos entendidos y esforzarse por
descifrar los mensajes que emiten sus miembros.
El diálogo afirmativo es el que parte de uno mismo. Hablo de mí, de lo que yo
pienso, de lo que yo siento. No es “nunca me llevas”, sino “deseo ir contigo”.
No es “tú no me comprendes” sino “yo pienso que si me comprendes”.
El diálogo es expresivo. El amor urge la comunicación, y el diálogo es el instrumento. El diálogo debe ser sincero y honesto. El diálogo afirmativo se realiza en el presente, no vive en el pasado o en el futuro.
Bienestar espiritual:
Es como un centro afectivo en el interior de cada quien, del cual emana la
disposición a compartir el amor: participando cada domingo de la Eucaristía,
interesándose por quienes nos rodean u observando fielmente un código moral.
Las familias felices expresan su espiritualidad en la vida diaria, practicando
lo que predican: honradez, sencillez, generosidad, tolerancia, bondad,
solidaridad.
La familia es una comunidad de vida y amor, abierta y sin fronteras, donde el
hombre ha de vivir el amor para luego darlo a los demás. La familia, como dijo
Juan Pablo II, es la esperanza de la Iglesia y la esperanza de la sociedad.
Es la familia el lugar más idóneo para que los hijos aprendan de sus padres a conocer y amar a Dios, a dar sentido cristiano a su vida, a profesar su fe sin vergüenza, ni temores y enseñen a los demás a hacerlo.
Valor ante la crisis:
Aunque tenga crisis, las familias que han sabido fortalecerse, poseen la
capacidad de superar los inevitables retos de la vida, pues poseen las
herramientas necesarias para concentrarse en lo positivo, habilidad para
establecer la comunicación, y echar mano de recursos espirituales.
Cuando vengan los problemas o dificultades, que siempre habrá, buscar
soluciones, aunque cueste huir de ellas. Hay que cultivar el amor, como una
planta que se riega, se abona, se cuida para que dé hermosos frutos.
Hay que luchar para ir madurando en el amor matrimonial por medio del conocimiento, la aceptación, la lucha, que nos ayudarán a que haya una indispensable comunicación conyugal.
Preguntas para el diálogo entre la pareja
La oración
en familia refuerza la solidez espiritual y ayuda a que esta sea participe de
la fuerza de Dios? Por qué?
La familia está considerada en un papel secundario excluyéndola del lugar que le compete en la sociedad? Por qué?
Lic. Marco Arboleda y Prof. Dora Reinoso, P. Jorge
Nigsch
Correo electrónico:
encuentro@guadalupe-ec.org