PASTORAL FAMILIAR DEL VICARIATO APOSTÓLICO DE ZAMORA

CHARLAS DE PAREJAS GUIAS PARA ENCUENTROS DE PAREJAS

H


La Familia, clave de la Felicidad

 

Propósito de la charla

 

Cómo esposos tener en cuenta que la familia es y debe ser una escuela de comunicación y de equilibrio donde se ejerciten y se perfeccionan los valores necesarios para la convivencia en la libertad.

 

Método

 

Los siguientes puntos se exponen intercalando el esposo y la esposa, pareja guía, quienes deben prepararse bien antes y decidir quien va hablar y compartir sus experiencias sobre cual punto.    

 

 

 

 

 

 

La Charla de la Pareja Guía

 

 

 è  Exigencias de la sociedad:

  1.  En nuestra sociedad Ecuatoriana y en especial como la de nuestra provincia, extorsionada por la exigencia del rendimiento, por la presión de tener mayores ingresos, cada uno de los miembros encuentra la mayor protección y amparo dentro del ámbito familiar. 
     

  2. Una de las misiones que debemos cumplir en nuestra familia es su estabilidad y su compromiso con la sociedad contemporánea, hay que valorarlos a partir de la “DIGNIDAD DEL SER HUMANO” y la igualdad del hombre y la mujer, la personalización y derecho al desarrollo de toda persona y de todas las personas.

 

 

è  Escuela y libertad: 

  1. En este contexto y frente a cualquier signo contrario, la clave de la realización familiar esta en que siendo un núcleo esencial de convivencia sea también un ámbito para el ejercicio de la libertad responsable y una escuela del equilibrio y promoción ciudadana.
     

  2. Todo esto debe estar enmarcado bajo un fundamento y desarrollo en función de igualdad  de oportunidades, donde se respete, forme y fortalezca la dignidad, la personalidad y libertad de todos.
     

  3. Es necesario entonces ejecutar el diálogo dentro del respeto que merece cada persona, distinta de otra, sin necesidad de forzar un consenso colectivo. Luego habrá de procurarse una aptitud completa para insertarse en la sociedad y transformarla, en la medida de sus posibilidades, para el bien común.    

 

 

è Autoridad es servicio: 

  1.  La autoridad, es y debe ser siempre un servicio a los hijos. Los padres debemos respetar en todo momento la libertad responsable de los hijos, la originalidad de su personalidad, y su genuina y específica vocación de ser lo que ellos quieran ser. 
     

  2. Es imprescindible que revisemos la autoridad paterna y complementado por la realidad de una amistad leal, sincera, entre padres e hijos, bajo ciertas reglas que deben ser conocidas por todos y que ayuden a educar y se conviertan, por otra parte, en los objetivos máximos de una “EDUCACIÓN DE LA OBEDIENCIA”. Esas reglas en el hogar, deben estar lejos de un sentido de autoridad de “MANDO PORQUE SI”. LA AUTORIDAD ES SIEMPRE UN SERVICIO A LOS HIJOS.
     

  3. Padres y madres, presionados por las críticas de sus hijos, han renunciado a su autoridad. Han dejado que el trato entre padres e hijos pase de la confianza al irrespeto, de la crítica aceptable al insulto, de la expresión sana de los sentimientos a la irreverencia y hasta el desprecio, del juego a la agresión evidente.   

 

 

è  Educación en la Familia: 

  1. La familia, antes que el colegio, debe ser la escuela de auténtico humanismo, en la que en un clima de confianza, respeto y libertad, se aprendan y cultiven los valores trascendentes de la persona humana; capacidad de pensar por sí mismo, de amar, de optar libremente, la conciencia.
     

  2. Cada familia podemos iniciar el cambio, Si ahora, siembran en cada corazón la semilla de la buena voluntad, de la simpatía hacia todos los que habiten en casa. De esta buena voluntad y simpatía nacerá el amor.
     

  3. Es la familia el lugar más idóneo para que los hijos aprendan de sus padres a conocer y amar a Dios, a dar sentido cristiano a su vida, profesar su fe sin vergüenza, ni temores y enseñen a los demás a hacerlo; porque esto indudablemente influirá en todas sus actuaciones a lo largo de su vida.
     

  4. Es la familia por otra parte, el lugar donde las personas: el padre, la madre, los hijos, todos, acuden en busca de paz y comprensión, donde renuevan su cariño, donde recuperan sus fuerzas para afrontar con renovado empeño, el deber del nuevo día.
     

  5. Es la familia el ámbito ideal para que los hijos, con la ayuda de sus padres, fomenten una verdadera escuela de virtudes como la alegría, el optimismo, el orden, la sinceridad, la lealtad y fundamentalmente el trabajo, para que se entrenen en el cumplimiento del deber; y para llegar a ser personas que produzcan en la vida, que aporten a la sociedad  y que sean hombre de bien.

 

 


Lic. Marco Arboleda y Prof. Dora Reinoso, P. Jorge Nigsch
Correo electrónico:  encuentro@guadalupe-ec.org

Ý