FORMACIÓN PERMANENTE DE CATEQUISTAS

VICARIATO APOSTÓLICO DE ZAMORA, ECUADOR

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LA CATEQUESIS, ¿PARA QUE?

 Objetivo: 

Al terminar esta lección usted deberá poder valorar la catequesis como un medio importante para:

·   profundizar en el conocimiento de Jesucristo

·   orientar el compromiso cristiano

·   animar la transformación tanto personal como comunitaria

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1. MIREMOS NUESTRA REALIDAD

Desde hace mucho tiempo los habitantes del barrio de Palogrande vienen sufriendo por falta de agua. La tierra es buena pero la sequía hace que las cosechas se pierdan; en algunos sitios, la gente desesperada ha dejado de cultivar la tierra y ha crecido el monte en ella. “¡Si hubiera agua, todo sería distinto!”, dice la gente.

Un día un grupo pequeño tomó la iniciativa de reunir a la comunidad; en la reunión expusieron la necesidad de comprar e instalar una motobomba que subiera el agua del río. Algunos vecinos recibieron la propuesta con optimismo y ofrecieron su colaboración; otros, pocos más bien, se mostraron un tanto incrédulos, y no faltó quien fue sembrando sospechas e intrigas sobre malos manejos de plata. Al año de haberse hecho la propuesta de la motobomba, el agua del río que durante mucho tiempo había pasado de largo, comenzó a llegar a Palogrande. la tierra cambió de cara y la gente también; con el agua renació el verdor de los campos y la esperanza de la gente. Palogrande cambió; era un barrio nuevo.

Reflexionemos:

1. ¿En qué situación estaban la tierra y los habitantes de Palogrande antes de tener el agua?

2. ¿En qué situación estuvieron después de tener el agua?

3. ¿Qué fue el agua para la gente y para la tierra de Palogrande?

4. ¿Qué produjo el cambio: el agua? ¿el grupo que animó a la comunidad? ¿La motobomba? ¿El trabajo y el esfuerzo de toda la comunidad? ¿Por qué?

5. ¿Qué parecido encontramos entre este caso y la catequesis?

 

2. JESÚS Y ZAQUEO

¿Qué pasaba con la gente que recibía la Palabra y la Vida de Jesús? ¿Qué sentido tiene conocer a Jesús?

Leamos Lucas 19,1-10

1. ¿Quién era Zaqueo antes de encontrarse con Jesús?

2. ¿Qué decía el pueblo de Zaqueo? ¿Por qué?

3. ¿Quién fue Zaqueo después de encontrarse con Jesús? ¿Por qué?

4. ¿En qué consistió el cambio?

5. ¿Quiénes salieron favorecidos con la conversión de Zaqueo?

6. ¿Hay algún parecido entre el caso de Zaqueo y el caso de Palogrando? ¿Cuál?

3. LA VIDA NUEVA EN CRISTO

El Evangelio cuenta que fueron muchas las personas que, como Zaqueo, tuvieron en su vida un cambio profundo al encontrarse con Jesús. Recordemos algunos casos:

· Los enfermos, como leprosos, paralíticos, ciegos, etc., al ser curados comienzan a vivir una vida nueva.

· La samaritana, mujer pecadora, se convirtió y pasó a animar a su pueblo para que fuera a encontrarse con Jesús: “Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que yo he hecho. ¿No será éste el Cristo? (Jn 4,29).

· Los discípulos de Emaús que estaban desanimados y con una fe débil se convirtieron en testigos alegres de la resurrección de Jesús: “Ellos contaron lo que les pasó en el camino y cómo reconocieron a Jesús cuando partió el pan” (Lc 24,35).

De esta manera podemos decir que el encuentro con Jesús cambia al hombre en su mente y en su corazón, lo transforma en un hombre nuevo.

 

4. LA CATEQUESIS DEBE FORMAR HOMBRES NUEVOS

¿Qué hubiera pasado si la gente de la comunidad de Palogrande se hubiera contentado con tener al agua pero no hubiera preocupado de regar y cuidar la siembra?

La Iglesia contiene las enseñanzas del Señor y de los Apóstoles, la Palabra de Vida, las fuentes de la gracia, el camino que conduce a la fraternidad, pero, ¿qué pasaría si los cristianos se contentaran con tener todo ese depósito de vida y no se preocuparan de comunicarlo?

Para que el agua transforme a la semilla en fruto hay que llevarla hasta la semilla; así también para que la Palabra de Jesús transforme al hombre hay que llevarla hasta el corazón del hombre.

Por esta razón, la catequesis se parece mucho al acto de regar y cuidar la semilla. Veamos por qué:

Por el bautismo el cristiano recibe el germen de la fe sembrado por el Espíritu Santo; y por la catequesis, también el mismo Espíritu Santo, presente en la Iglesia y por tanto en el catequista, alimenta y da vida a esa semilla para que crezca, madure y produzca frutos.

Juan Pablo II en su documento sobre la catequesis nos dice cuál es la finalidad de la catequesis: “La catequesis persigue el doble objetivo de hacer madurar la fe inicial y de educar al verdadero discípulo por medio de un conocimiento más profundo de la persona y del mensaje de Nuestro Señor Jesucristo”(Catechesi Tradendae, No.19).

“La catequesis tiende pues a desarrollar el conocimiento del misterio de Cristo a la luz de la Palabra, para que el hombre entero sea impregnado por ella y se transformado por la acción de la gracia en una nueva criatura que sigue a Cristo en la Iglesia y aprende cada vez más a pensar como Jesús pensó, a juzgar como El, a actuar de acuerdo con sus mandamientos, y a esperar como El nos invita” (No.20).

Este hombre nuevo que vive el espíritu del Evangelio se caracteriza por una sana conciencia moral, un sentido evangélico crítico frente a la realidad y un espíritu comunitario expresado en un compromiso social.

 

5. HACIA LA COMUNIDAD CRISTIANA

Toda persona que ha sido evangelizada se convierte también en evangelizadora; al cambio interior debe corresponder un cambio en el trabajo, en el ambiente, en la familia, en el grupo humano en el cual vive la persona transformada.

Recordando algunas de las imágenes y ejemplos que Jesús utilizó podemos afirmar que un testigo de Jesús debe ser para su familia y para su comunidad lo que es la sal para los alimentos, o la levadura para la masa, o el agua para la tierra seca, o la luz para los que viven en la oscuridad.

Pero la persona que acoge el Evangelio no vive aislada sino que entra a formar parte de una comunidad de creyentes que se reúnen en el nombre de Jesús para buscar juntos el Reino de Dios, construirlo y vivirlo. Esta comunidad es la Iglesia que tiene como característica el amor fraterno vivido en al justicia y en la paz.

Esa transformación que va teniendo una persona o una comunidad a medida que va entrando en su corazón la luz y la vida de la Palabra de Dios, es cambiar de la muerte a la vida.

El Evangelio llama situaciones de muerte, de opresión, o de pecado a todo aquello que hace infeliz al hombre y a la comunidad, y les impide crecer dignamente; por ejemplo: la situación en que estaba el barrio de Palogrande: antes de subir el agua era una situación de muerte; Zaqueo vivía esclavizado por su egoísmo, injusticia y hacía infeliz a la gente de su comunidad; también el leproso, el ciego y la prostituta habían sido despreciados por la comunidad y estaban en una situación de muerte.

Nuestros Obispos, reunidos en Puebla (México, 1979), describieron algunas de las situaciones de muerte en que viven nuestros pueblos, así:

“Comprobamos como el más devastador y humillante flagelo, la situación de inhumana pobreza en que viven los millones de latinoamericanos expresada en mortalidad infantil, falta de vivienda adecuada, problemas de salud, salarios de hambre , desempleo y subempleo, desnutrición, inestabilidad laboral, migraciones masivas, forzadas y desamparadas, etc.” (No. 29)

Los obispos en Santo Domingo y también en las Líneas Pastorales del Ecuador del año 1994 subrayan de nuevo: “El creciente empobrecimiento en el que están sumidos millones de hermanos nuestros hasta llegar a intolerables extremos de miseria es el más devastador y humillante flagelo que vive América latina y el Caribe. Así lo denunciamos tanto en Medellín como en Puebla y hoy volvemos a hacerlos con preocupación y angustia. Las estadísticas muestran con elocuencia que en la última década las situaciones de pobreza han crecido tanto en números absolutos como en relativos.” (LP 301)


Observe a su comunidad y reflexione

1. De las situaciones de muerte que señalan nuestros obispos, ¿cuáles son las que más se dan en nuestra comunidad?

2. ¿Viven situaciones de muerte nuestras familias? ¿Cuáles son las que más las afectan?

3. ¿Qué hace la gente ante esas situaciones?

4. Anote cuál es el cambio que hay que hacer.

5. Indique cómo ayuda la catequesis para cambiar tanto a las personas como a la situación.

6. Precise cuál debe ser en este caso el papel del catequista.

 

6. PREGUNTAS PARA EL REPASO

1. Nombre algunas situaciones en el Evangelio donde el encuentro con Jesús cambio las personas.

2. La catequesis debe formar hombres nuevos. ¿Qué caracteriza un hombre nuevo?

3. Un cristiano convertido en un hombre nuevo ¿debe vivir aislado de la comunidad? ¿Cuál es su compromiso?

4. ¿Qué son situaciones de muerte? ¿Por qué se llaman así?

5. El Catecismos de la Iglesia Católica (No. 5) da una definición para la catequesis. ¿Cuál es? 


P. Jorge Nigsch
Correo electrónico:  encuentro@guadalupe-ec.org

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